Heliomaster A.C.
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Crónica de Campo

SPARK-BIRD: Donde todo inició

Daniel Pineda Vera22 de septiembre de 2026

Tras una fallida jornada de divulgación infantil en el parque Joyyo Mayu (Tuxtla Gutiérrez), reflexionamos sobre cómo un Cormorán Neotropical avistado en 2016 se convirtió -sin saberlo- en un "spark bird". Ese hallazgo impulsó monitoreos ciudadanos sistemáticos que hoy documentan un total de 142 especies de aves en Joyyo Mayu. Dicha labor científica fundamentó la defensa legal contra un proyecto urbano ecocida en 2023, motivó la creación de Heliomaster A.C. y respaldó el decreto de área natural protegida dentro de la mancha urbana.

SPARK-BIRD: Donde todo inició

Hoy por la mañana visité el parque Joyyo Mayu. Estuve poco más de una hora sentado frente al lago, llevaba mis binoculares y un telescopio, pues el objetivo era brindar una pequeña experiencia pajarera a niños, con motivo de la efeméride del día, y gracias a la invitación del equipo del parque y del Buró Municipal de Turismo. ¿Qué creen? No llegó ni una criatura. Pero bueno, son cosas que pasan… seguramente hubieron muchos festivales infantiles hoy, o muchos decidieron echarse a la cama un rato más y disfrutar del día.

Fotografía 2

Como sea, estuve ahí bien entretenido, porque había mucha actividad de aves que podía apreciar a gusto desde una banca: loros volando y gritando como si les pagaran por ello; un par de chituríes se disputaban insectos al vuelo para luego vociferar desde sus perchas; alguna golondrina pasaba rauda sobre el espejo de agua; la garcita verde de siempre se agazapaba entre los menudos pastos de la margen del lago; los zanates husmeaban las bancas y contenedores de basura; un solitario papamoscas anunciaba con su sola presencia el fenómeno de la migración que está ocurriendo ahora mismo (millones de aves regresando al norte global para reproducirse); los cenzontles de agua brincaban de un lado a otro, acarreando fibras vegetales para sus nidos; sobre mi cabeza -y la de varios usuarios más- se perseguían los colibríes pochoteros, deteniéndose a ratos en ramitas, donde se observaban mutuamente, desafiantes, y volvían a levantar vuelo para continuar la disputa; y ahí, frente a mí, con el telescopio apuntándole por si llegaba algún niño curioso, un Cormorán Neotropical (de nombre científico “Nannopterum brasilianum”).

Cormorán Neotropical ("Nannopterum brasilianum"), tomando el sol en una mañana fresca de 2021, en Joyyo Mayu, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Cormorán Neotropical ("Nannopterum brasilianum"), tomando el sol en una mañana fresca de 2021, en Joyyo Mayu, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

En el vocabulario de los pajareros estadounidenses existe el término #SparkBird, que podría traducirse como “ave/pájaro chispa”, y se utiliza para denominar a aquellas aves -como individuo, no como especie- que significan un parteaguas en nuestra vida, aquellas aves que nos regalaron un momento tan trascendental, que nos encaminan a convertirnos en pajareros. Todas las personas que apreciamos las aves tenemos bien grabado en la mente a ese bicho emplumado que marcó un antes y un después. Para mí, fue un Cormorán Neotropical, ahí en Joyyo Mayu, en diciembre de 2016.

Primeras fotografías del Cormorán de Joyyo Mayu. Diciembre 2016.
Primeras fotografías del Cormorán de Joyyo Mayu. Diciembre 2016.
Primeras fotografías del Cormorán de Joyyo Mayu. Diciembre 2016.
Primeras fotografías del Cormorán de Joyyo Mayu. Diciembre 2016.

La historia muchos ya se la saben: un día llegué al parque recién remodelado, con ánimos de hacer una visita prospectiva para detectar lagartijas y otros reptiles que pudiera fotografiar. En el lago, estaba un solitario cormorán. Con lo poco que entonces sabía de aves, me pareció inverosímil encontrarme un cormorán enmedio de la ciudad, cuando en muchas ocasiones anteriores, sólo los había visto en grandes cuerpos de agua (ríos, lagos, represas y manglares), normalmente en grupos o cuando menos en parejas, acompañando a otras aves acuáticas, como pelícanos, gaviotas y garzas. El avistamiento me sorprendió, y al día siguiente volví con una cámara fotográfica, pero también, con la intención de observar con mayor detalle los alrededores. Para mi sorpresa, en un árbol de mango próximo al lago, estaba un par de garzas nocturnas; también encontré loros de cachetes amarillos y un avispero rojo. ¡Cuánto no había observado todos estos años! Bien dicen que “los ojos no ven lo que la mente no sabe”. Y yo no sabía mucho de aves.

La foto horrorosa que tomé de aquel solitario cormorán la subí a redes sociales y por azares del destino, llegó a ojos del Ing. Alejandro Mendoza, entonces secretario de Medio Ambiente municipal, y quien tenía a su cargo el parque Joyyo Mayu. Platicamos brevemente en varias ocasiones, y con su venia, comencé a realizar visitas sistemáticas a Joyyo Mayu y a buscar información sobre aves de la región, todo esto para poder responder la pregunta: ¿qué aves habitan y visitan el parque Joyyo Mayu?

Hoy día, la respuesta a aquella pregunta que surgió a finales de 2016, es que en Joyyo Mayu existe un registro de 142 especies de aves, representando el 12.5% del total de aves conocidas para México (1135 especies), y el 20.3% del total de aves conocidas para Chiapas (699 especies). La estadística resultante sugiere que aún no hemos llegado al 100% del total de aves, aún esperamos encontrar aves novedosas en este parque, pero con las que ya están, sabemos cosas bien interesantes, como que la mitad de éstas especies son migratorias, ya sean de invierno, de verano o de paso, lo que convierte al parque y a Tuxtla Gutiérrez en sitios cruciales para la conservación a escala internacional de aves que son una responsabilidad compartida entre países; que Joyyo Mayu es un valioso sitio para la reproducción y conservación de especies protegidas por la Norma Oficial Mexicana 059 de la SEMARNAT, como el Loro Frente Blanca, el Loro Cachetes Amarillos, la Cotorra Señorita y la Cotorra de Cueva, además de especies comunes como los Cenzontles de Agua, las Lechuzas de Campanario y los Chituríes, y que especies populares como el Pijiji Alas Blancas, utilizan los enormes y majestuosos árboles de Sabino para anidar.

Pajareadas urbanas realizadas por Heliomaster A.C., las cuales han permitido documentar y compartir la biodiversidad de Tuxtla Gutiérrez con la ciudadanía, creando una comunidad de personas sensibles hacia la naturaleza citadina.
Pajareadas urbanas realizadas por Heliomaster A.C., las cuales han permitido documentar y compartir la biodiversidad de Tuxtla Gutiérrez con la ciudadanía, creando una comunidad de personas sensibles hacia la naturaleza citadina.

Así que, ese cormorán es el culpable de todo. Ese cormorán es la causa de que hoy día los ayuntamientos y otros personajes -algunos impresentables y “non gratos”- se llenen la boca presumiendo a Tuxtla y a Joyyo Mayu, repitiendo cifras como loros -con el perdón de los loros, que no repiten, realmente hablan-, sin saber lo que esas cifras significan, ni sabiendo cómo desglosarlas. Ese cormorán es el culpable -en parte- de que en 2023, tuviéramos argumentos técnicos y evidencia indiscutible que fueron suficientes para “tumbar” un Manifiesto de Impacto Ambiental que costó a nuestros bolsillos -como contribuyentes- alrededor de 30 millones de pesos, a manos de la Secretaría de Obras Públicas del Estado de Chiapas y la empresa Soctón Construcciones. Ese cormorán es el culpable de que yo disfrute tanto las caras de sorpresa, fascinación y maravilla de las personas con quienes comparto aves en cada pajareada, de que en un pajarillo, se abra para ellos una nueva dimensión y comprensión sobre la ciudad en la que viven. Ese cormorán es el motivo de la creación -varios años después- de Heliomaster A.C.

Marcha del movimiento "Menos Puentes, Más Ciudad", realizada en la primavera de 2023, buscando la defensa y protección de parques urbanos ante la tentativa del gobierno estatal por construir puentes vehiculares.
Marcha del movimiento "Menos Puentes, Más Ciudad", realizada en la primavera de 2023, buscando la defensa y protección de parques urbanos ante la tentativa del gobierno estatal por construir puentes vehiculares.
Consignas del movimiento "Menos Puentes, Más Ciudad". Primavera 2023.
Consignas del movimiento "Menos Puentes, Más Ciudad". Primavera 2023.

Gracias a ese cormorán -en parte-, hoy día los parques Joyyo Mayu, Caña Hueca y Tuchtlán cuentan con un decreto que los declara área natural protegida, con la categoría de “Centro Ecológico Recreativo”. Tengo mis críticas, que abiertamente comenté cuando se iniciaron los trabajos para materializar el decreto, y estoy ansioso de que comience el proceso de elaboración del Programa de Manejo correspondiente a esta nueva área natural protegida. Les paso el dato: ese programa de manejo debe ser publicado a mediados de noviembre, así lo señala el decreto; como ciudadanos debemos exigir y presionar a la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN) para que se hagan los esfuerzos necesarios y que ese programa de manejo sea una realidad, pero una realidad bien planteada, sin ocurrencias ni trabas políticas.

Decreto oficial del área "natural" protegida estatal con categoría de Centro Ecológico Recreativo,  "Los Pulmones de la Capital". Noviembre 2025.
Decreto oficial del área "natural" protegida estatal con categoría de Centro Ecológico Recreativo, "Los Pulmones de la Capital". Noviembre 2025.

Realmente, dudo mucho que el cormorán que hoy fotografié sea el mismo que en 2016, de hecho, ambos presentan un plumaje típico de un ejemplar joven, por lo que hay una diferencia de edades significativa; pero eso sí, es reconfortante saber que la especie permanece en el parque. Ojalá que la nueva naturaleza de este parque como área natural protegida permita que al fin se realicen múltiples acciones que por años he soñado y compartido -como quien lanza un anzuelo a ver si “pega”-, y que mejorarán notablemente la calidad del ecosistema de Joyyo Mayu. Esto supondrá retos de diversa índole, y seguramente uno que otro linchamiento mediático a manos de ignorantes movidos por sentimientos carentes de razón, pero es lo necesario para que el parque cumpla su función, y sea un modelo a seguir. Así que, ¡gracias por todo y por tanto, Cormorán!